Los Ángeles no existían

Yo pensaba que los ángeles no existían,
hasta que las puertas del cielo se abrieron un día,
y bajando del recinto de D--s te miré,
y el celestial eco de tu voz escuché.

Observé tus ojos claros y cristalinos,
como estrellas que iluminan los caminos,
tu sonrisa y tu mirada pude apreciar,
y tu corazón me logró conquistar.

Tu aureola y tus alas no pude ver,
ni largas túnicas vestías,
descubrí que los ángeles no son como creía,
o tu divino aspecto pudiste esconder.

Después de tener esa aparición,
un ángel robó mi corazón,
¿Y pensaba que los ángeles no existían?
¡Que absurdo!, ¡Que ironía!.

Jack Fermón Schwaycer.



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