Dios

No creo en el Dios que castiga al que no reza, al que no ayuna o al que no va al templo. No creo en el Dios que premia al religioso ni al que se aprende la Biblia de memoria. Tampoco creo en el Dios que enriquece al egoísta e ignora al pobre sólo por ser pobre. No creo en el Dios que sólo está en las Iglesias y en los templos.

Yo creo en el Dios que castiga al que atenta contra sus hermanos y que premia al que ve por ellos. Creo en el Dios que regala vida al vientre materno, que da amor a dos almas y que le reparte una sonrisa a cada niño. Creo en el Dios que bendice al hombre honrado que se gana el pan con el sudor de la frente y al pobre que tiene esperanzas de recoger los frutos de su arduo trabajo en el futuro. Creo en el Dios que protege al que se acerca a Él, que ilumina al que quiere aprender y que muestra el camino al que tiene ganas de vivir. Creo en el Dios que está al mismo tiempo a mi lado para aconsejarme, detrás de mi para cuidarme y enfrente de mi para guiarme.

Jack Fermón Schwaycer



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