Nº 5 - enero de 2000 |
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Muchas personas en Mérida (Venezuela) y Valencia (España) guardarán recuerdos del tiempo que Arthadarshin pasó en ambos sitios. Su vida tocó las de muchas más pero en noviembre del año pasado falleció repentinamente durante un retiro solitario de tres meses en Guhyaloka. Aquella mañana después de levantarse y seguir su rutina de meditación salió a correr para hacer ejercicio. Al llegar cerca del Centro de Retiros donde había un retiro de ordenación, súbitamente se desplomó cerca de dos de los participantes del retiro. Uno de ellos era enfermero y lo atendió inmediatamente. Luego lo llevaron al hospital de Alicante en un helicóptero. Sin embargo llegó sin vida. La causa de su muerte probablemente fue un infarto, algo sorprendente en alguien de tan buen estado físico como él.
Su cadáver fue trasladado a Inglaterra donde cientos de amigos budistas y familiares atendieron su funeral. Después de su cremación sus restos fueron traídos a Guhyaloka donde estamos construyendo un pequeño memorial en el lugar donde se murió. He aquí unas palabras de Ñanabandhu, amigo muy cercano a él, sobre Arthadarshin...
Querido Amigo Arthadarshin: Después de dos meses y pico, y mucha reflexión, entiendo un poco más como es posible interpretar tu partida desde lo positivo. Primero, cuando llega ese tren no hay alternativa - uno tiene que marchar. No importa la edad, la salud o lo que estás haciendo. Simplemente, uno deja todo y se va con todo lo hecho y por hacer. Aceptando esto es más fácil darse cuenta de que aunque fuiste, todavía sigues estando aquí entre nosotros. No sólo en todo aquello que hiciste y en las cosas que dejaste, como tu cabaña en la mitad del bosque desde la cual estoy escribiendo esto. No sólo en los corazones de todas aquellas personas a las que tocaste con candor, solidaridad y sobretodo, sobretodo amistad, sino algo más. Algo difícil de expresar con palabras. Intuyo e incluso sé que estás bien. Si lo que somos ahora es el resultado de lo que fuimos y el futuro no es más que una creación de nuestra vida presente, si esto es cierto y yo sé que lo es, puedo estar bien seguro de que estás bien. En tu último regalo "El Mandala de los Cinco Budas" escribiste "Estoy muy contento de estar haciendo esta conexión contigo. Espero que dure más allá del tiempo de esta vida". Esto fue en agosto cuando hicimos la ceremonia de Kalyana Mitrata (Amistad Espiritual). Quizás tú ya sabías entonces algo que todos desconocíamos y me estabas preparando. Quizás fue una coincidencia. En cualquier caso ahora sé que esto es así y que nuestra conexión va más allá del final de esta vida. Estoy seguro de que nos volveremos a encontrar. Espero que podemos reconocernos. Aquí me despido mi amigo. Espero que estés bien y que seas feliz.
Qué todas las bendiciones recaigan en ti. De tu amigo que te quiere Ñanabandhu |
![]() Arthadarshin
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