GRUPOS DE ENCUENTRO

IGLESIA EVANGELICA BAUTISTA DEL CENTRO. REG. CULTO No 672. RODRIGUEZ 542. ROSARIO

PINTURAS EN EL EVANGELIO DE JUAN

 

LECCION NUMERO TREINTA Y CUATRO

Introducción:

Al concluir la oración sacerdotal (Juan 17), Jesús y sus discípulos (menos Judas) salieron del Aposento Alto y fueron al Huerto de Getsemaní (prensa de aceitunas). Posiblemente el propietario de este lugar era un amigo o seguidor de Jesús. Otras veces Jesús había estado allí con los suyos, por eso dice que "Judas conocía aquel lugar". A Jesús no lo van a atrapar, sino que "va a dar su vida en rescate por muchos".

 

DESARROLLO: Jesús, nuestro Modelo, se presenta ahora como el Modelo en el Sufrimiento, tal como lo vemos en el relato de Juan 18:1-11(leer).

Jesús era un joven de 33 años y nadie quiere morir a esa edad. Sabía lo que era la crucifixión y habrá visto morir a alguien en ella. Frente a esta perspectiva, estaba "en agonía". Tenía que aceptar o no la voluntad del Padre: enfrentar la cruz y derramar su sangre, para perdón de nuestros pecados (Hebreos 9:22).

En estos momentos decisivos, Jesús deseaba dos cosas: comunión (amistad) humana y divina (Mr 14:32-42). Pidió a sus discípulos que oraran y separó a tres de ellos (Pedro, Juan y Jacobo), para que estuvieran más cerca de El, y a la vez estaba en contacto con su Padre Dios.

PREGUNTA: ¿Si Jesucristo era el Hijo de Dios, por qué necesitaba la compañía y la oración de esos hombres?

"No es bueno que el hombre esté solo". Jesús con esto demuestra que era Dios pero también era hombre como nosotros, y en los momentos de prueba, necesitamos a alguien a nuestro lado, aunque no haga nada o ni siquiera hable, solo queremos que esté allí. Compartir algún testimonio donde en la prueba, tuvimos a otros cerca.

Finalmente Jesús se sometió a la voluntad del Padre y aceptó "beber la copa" amarga del sacrificio.

Llega entonces un grupo de aproximadamente 200 personas, compuesto por una compañía de soldados y alguaciles de los fariseos con linternas, antorchas y armas (Juan 18:3), con Judas a la cabeza. ¿Semejante despliegue de hombres y armas, para "prender" al Príncipe de Paz? ¿Linternas y antorchas para "someter" a la luz del mundo? Era una ofensa cruel; demostraba cuan mal había sido interpretada su misión. Habían salido contra El, como si fuese un criminal o un ladrón.

Aquí se desarrolla un tremendo drama y se destacan algunos personajes:

1) Está Judas, el traidor. En nuestro idioma no hay palabra más repulsiva que "traidor", y así debe ser en otras lenguas. Todos los que venían a apresarlo, conocían muy bien quien era Jesús. Usaron las luces artificiales para contrarrestar las sombras de la noche y saber a quien debían "prender", aunque la contraseña sería la peor de las señales: un beso ("Al que yo besare, ése es"). Este beso es el hecho más horrendo de todo el relato del evangelio.

PREGUNTA: ¿Qué pensamos de este acto de Judas y la de cualquier persona que por su cobardía traiciona a Cristo o se comporta indignamente? ¿Has sido tentado a traicionar a Cristo? Comentar en grupos de tres o más.

2) Soldados y alguaciles. Los soldados probablemente vinieran de la Fortaleza del gobernador romano (Torre Antonia), que estaban siempre listos para mantener el orden, principalmente en los días de la Pascua.

Había también un grupo de guardas de los fariseos y sacerdotes, que estaban autorizados a usar armas y formaban un grupo tipo "policial". Enfrentarse con esa turba dispuesta a derramar sangre, significaba para Jesús un sufrimiento indescriptible. Esta escena y la anterior del huerto, más todos los sucesos posteriores culminando con su muerte de cruz, están anticipados en Isaías 53, donde se profetiza acerca de Jesús, como "Varón de dolores, experimentado en quebranto" (Isaías 53:3-5).

3) Está Pedro. Aunque luego negaría tres veces a su Señor, Pedro tiene aquí un acto de valentía y usa su espada (Juan 18:10-11). Puede estar equivocado al herir un hombre, pero es notable que alguien por un impulso del momento, estuviera dispuesto a jugarse la vida por Jesús.

4) Estaban los discípulos. Jesús se jugó por ellos, y sabía que si ellos eran capturados en ese momento, hubiera sido una prueba muy dura para ellos. Entonces procura que ellos no fueran arrestados. Todos fueron guardados por Jesús hasta el fin, excepto Judas "el hijo de perdición" (Juan 17:12 y Salmo 41:9).

5) Estaba Jesús. Jesús le dijo a Pedro: "¿La copa que el Padre me ha dado no la he de beber?" (Juan 18:11).

El hecho de beber la copa del sacrificio en la cruz, ya lo había decidido en el Getsemaní. Estaba dispuesto a beber todo su amargo contenido, pues era la copa propuesta por el Padre para nuestra salvación. El sabía que éste era el plan concebido desde antes de la fundación del mundo, "para salvación de todo aquel que cree".

Jesús estaba sereno en medio de un marco de confusión, y consciente de estar cumpliendo en todos sus términos la voluntad de Dios. Todo lo que hasta ahora había sufrido Jesús y lo que siguió en la cruz, fue un acto de amor de Dios hacia nosotros. Si, Dios "no escatimó a su Hijo sino que lo dio (en sacrificio) por todos nosotros" (Romanos 8:32), contando con la actitud de entrega de su Hijo Jesucristo, quien voluntariamente enfrentó la cruz.

CONCLUSION: Un himno dice: "Por ti todo esto sufrió Jesús. ¿Tu pues que haces delante de su Cruz?" Acepta su sacrificio y serás salvo.

Hasta el próximo encuentro.

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