GRUPOS DE ENCUENTRO

IGLESIA EVANGELICA BAUTISTA DEL CENTRO. REG. CULTO No 672. RODRIGUEZ 542. ROSARIO

PINTURAS EN EL EVANGELIO DE JUAN

 

LECCION NUMERO TREINTA Y DOS

Introducción:

Se acercaban las instancias finales del ministerio de Jesucristo sobre la tierra; los discípulos estaban atribulados y tristes porque perderían todo contacto con El, luego de la crucifixión, resurrección y exaltación a la diestra del Padre. No obstante Jesús va a darles unas palabras sorprendentes: "Os conviene que yo me vaya" Juan 16:7. Es que cuando El haya sido exaltado a los cielos, les dice que volverá, pero volverá en el Espíritu. El Espíritu de Cristo, el Espíritu Santo, presentándose Jesús como el DADOR DEL ESPIRITU.

DESARROLLO: Juan 16:4b-15.

PREGUNTA: ¿Cómo podría entenderse la promesa de "estar con ellos todos los días hasta el fin del mundo" ( Mateo 28:20), si El iba hacia los cielos?

Mientras Jesús tuviera un cuerpo, los discípulos no podrían llevar a Jesús a los distintos lugares en que cada uno de ellos realizaría su ministerio, porque El como todo ser humano (el hombre-Dios) estaba limitado al tiempo y al espacio. Pero volviendo en el Espíritu no tendría limitación alguna. Donde quiera que fuera un discípulo, o un creyente del primer siglo (y nosotros también) el Espíritu lo acompañaría. El Espíritu podría obrar libremente a lo largo y a lo ancho del mundo, acompañando y llamando a los hombres al arrepentimiento y la fe.

LA OBRA DEL ESPIRITU SANTO: Juan 16:8-11.

Una vez que, como ocurrió a partir de Pentecostés en forma manifiesta (Hc 2), el Espíritu Santo entrara a morar en el corazón de los creyentes, convencería al mundo. La palabra convencer tiene dos significados: condenar y convencer. El Espíritu Santo nos condena por nuestro pecado y nos convence de que en Jesucristo tenemos al Salvador. O sea poner de manifiesto la culpa e invitar al arrepentimiento. Para ello convencerá al mundo respecto de tres asuntos: 1) de pecado. 2) de justicia. 3) de juicio.

1) Convencimiento del pecado (Juan 16:9). A través del testimonio de los primeros discípulos y de los que fueron sus seguidores, hasta llegar a los creyentes de nuestro tiempo, el Espíritu Santo pondría al descubierto el pecado del mundo y ante ello, algunos experimentarían un sentimiento de culpa que los conduciría al arrepentimiento. Aunque otros serían hostiles y reacios a recibir lo que Dios ofrece en Cristo.

Como consecuencia de la operación de la gracia de Dios, hombres de todas las latitudes y naciones aceptarían a Jesús como su Señor y Salvador.

PREGUNTA: ¿ Recuerdan cómo reaccionó la multitud ante el discurso de Pedro en Pentecostés? Hc 2.

Al escuchar el mensaje de Pedro en que manifestó que Aquel crucificado por ellos, Dios le hizo Señor y Cristo, la multitud dijo: "Varones hermanos, ¿qué haremos?" Hc 2:37, leer 36 al 38.

Los que escucharon el mensaje, "se compungieron de corazón", sintieron la esencia de su pecado: no haber recibido a Jesús como Señor y Salvador, sino haberlo rechazado y llevado hacia la cruz.

PREGUNTA: ¿Qué haremos delante de Dios cuando nos pregunte lo mismo: qué hiciste con mi Hijo?....

2) Convencimiento de justicia (Juan 16:10). El mundo, representado en esa instancia por los judíos, iban a crucificar a Jesús. Iba a decir (Jn 19:7): "Debe morir"; en nombre de su propia justicia, le iban a dar muerte. Proclamaban en voz alta que Jesús era injusto; lo trataban como un malhechor (Jn 18:30). Pero la verdad era precisamente lo contrario: aunque el mundo rechazó a Jesús, el Padre lo recibió en los cielos. Para ello el camino a atravesar era el de la cruz. La cruz se convirtió en una corona de victoria. El Padre Dios, dio su sello de aprobación sobre su Hijo a través de su resurrección (Hechos 2:22-24).

Jesús, a quien el mundo consideró un malhechor, por medio de su sacrificio y su exaltación, sería llamado el justo (Hechos 3:14; 1 Pedro 3:18; 1 Juan 2:1). El mundo sería convencido de justicia.

3) Convencimiento de juicio (Juan 16:11) "...por cuanto el príncipe de este mundo ha sido juzgado". Satanás, el príncipe de este mundo, era el que realmente había condenado a Cristo, ya que el Sanedrín, los soldados romanos, Pilatos, los falsos religiosos, la turba, no eran otra cosa que "Títeres de Satanás". El conflicto, era el conflicto eterno: la luz o las tinieblas: "Habiendo estado con vosotros todos los días en el Templo, no extendisteis las manos contra mi; mas ésta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas" (Lucas 22:53). Satanás al condenar a Cristo, se condenó a si mismo. En los días finales, la sentencia se cumpliría, y sería manifiesta a todos: "el diablo que los engañaba es lanzado al lago de fuego y azufre" (Apoc 20:10). El mundo, al seguir el consejo de Satanás condenando y crucificando a Cristo, resultó condenado.

La Profecía de Jesús cumplida: Buscar en el sermón de Pedro de Hechos 2, estos 3 elementos de la acción del Espíritu profetizadas por Jesús: convencimiento de pecado (v. 36), de justicia, de Jesús el Justo, aprobado por Dios (v.22), de juicio, juzgando a los hostiles al Señor, sus enemigos (v.35). El resultado, ver v. 37,38,41.

CONCLUSION: Cristo dador del Espíritu (prometido por El en Jn 16 y 14:16-18,26). El nos guía a encontrar la verdad, toda la verdad de Dios, en un mundo lleno de mitos y fantasías. Una verdad que nos hace libres del pecado (Jn 8:32) y nos coloca en el camino hacia el Padre (Jn 14:6).

Hasta el próximo encuentro

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