GRUPOS DE ENCUENTRO
IGLESIA EVANGELICA BAUTISTA DEL CENTRO. REG. CULTO No 672. RODRIGUEZ 542. ROSARIO
PINTURAS EN EL EVANGELIO DE JUAN
LECCION NUMERO VEINTIDOS
Introducción:
Hoy continuamos con el tema: Jesús, la Luz del Mundo (Juan 9:1-39). En este caso Jesús va a demostrarlo al dar luz a los ojos ciegos de un joven (luz física), y además le dio luz espiritual, pues terminó confesando que Jesús era el Hijo de Dios.
Desarrollo:
1) Luz para los ojos ciegos. Juan 9:1-5. En los Evangelios sólo se relata el caso de este joven enfermo (ciego) de nacimiento. Debe de haber sido un personaje muy conocido, porque los discípulos sabían muchas cosas de su vida. Los discípulos aprovecharon para plantear a Jesús un problema que siempre había preocupado a los pensadores judíos: ¿su ceguera se debía al pecado del joven o al de sus padres? El ciego había nacido ciego, ¿cómo podría deberse su ceguera a su propio pecado? ¿Entonces, el pecado de sus padres fue la causa de su situación?
Jesús no trata de explicar la relación entre pecado y sufrimiento. Dijo que el sufrimiento del joven era para poner de manifiesto las obras de Dios a través de El.
2) El método del milagro. Juan 9:6-12. Hay dos milagros en que Jesús usó saliva para curar. El primer caso fue el sordomudo y tartamudo: Marcos 7:22-35. El otro caso es el presente. Para nosotros, el empleo de saliva es algo repulsivo y antihigiénico. No obstante, a veces llevamos el dedo con saliva sobre alguna pequeña herida (recientemente se descubrió que en la saliva existen elementos antibióticos).
Jesús apeló a este recurso para despertar la fe del joven, pues untó los ojos con una mezcla de lodo y saliva (debía tener fe en lo que Jesús hacía) y además debía tener fe para ir hasta el Estanque de Siloé, dentro de los muros de Jerusalén al sudeste para lavar sus ojos. Este estanque de Siloé, que traducido quiere decir "Enviado" pues el agua era "enviada" desde un manantial fuera de los muros de la ciudad.
A pesar de lo extraño del mandato de Jesús, el joven obedece de inmediato. Va al estanque, se lava sus ojos y su fe tuvo respuesta inmediata: "regresó viendo". Ahora el joven podía verlo todo: el sol, el firmamento, las casas, el Templo, a sus padres y a toda la gente. El milagro cambió su porte y su aspecto. Los vecinos le conocían perfectamente y sabían que ese era el ciego de nacimiento. Comenzó a testificar que quien le había sanado era el hombre Jesús y refirió cual había sido su método para recibir la vista (Juan 9:11).
3) Prejuicio y convicción: Juan 9:13-17. En los días sábados no se podía curar dando atención al enfermo. Sólo podía hacerse si la vida del enfermo corría peligro. Por lo tanto no era lícito en sábado "poner lodo y saliva sobre los párpados". Los escribas y fariseos, pretendían honrar a Dios mediante estas reglas y normas ridículas. Para ellos, Jesús era el responsable de desobedecer la Ley del Sábado.
Estos religiosos interrogaron al joven sobre el método de curación y su opinión sobre Jesús. Posiblemente el joven recordó que Moisés era un auténtico mensajero de Dios por las señales y maravillas que efectuó (Exodo 4:1-17). Elías había demostrado ser un verdadero profeta de Dios al hacer cosas portentosas que los sacerdotes de Baal no pudieron hacer (1 Reyes 18).Sin duda alguna, el hombre curado pensaba en esto, cuando dijo que Jesús era profeta (Juan 9:17b).
4) Los fariseos desafiados. Juan 9:18-34. Juan describe los caracteres de las personas en escena.
a) El ciego. Empieza a irritarse ante la insistencia de los fariseos. Les dice: "Vosotros podéis decir cualquier cosa acerca de Jesús. Yo lo único que se, es que El me permitió recibir la vista". Demostró que no hace falta ser un teólogo para experimentar y testificar acerca de los beneficios recibidos de Jesucristo. A pesar que no puede entender todo con su intelecto, pudo sentir con sus corazón.
b) Los padres del ciego. Es evidente que no quieren comprometerse ni colaborar con los fariseos, pero a la vez sienten miedo. Las autoridades de la sinagoga, tenían un arma muy poderosa: la excomunión total o temporaria de cualquier judío que confesara que Jesús era el Mesías (9:20-22). El terror se acentuaba, porque el judío consideraba que la excomunión no solo lo excluía de la sinagoga, sino también de la presencia de Dios. Por ello los padres respondieron que su hijo tenía edad suficiente para ser testigo legal y responder preguntas.
c) Los fariseos. En principio no creían lo sucedido, pensando que había un "arreglo" entre Jesús y el hombre. La expresión "Da gloria a Dios" significaba "Di la verdad, en presencia de Dios". Si Jesús hizo esto, no puede ser pecador, sino bueno (v.30-31). Los fariseos confundidos, no queriendo reconocer el milagro, optaron por injuriar y expulsar al muchacho (v.34). Su posición era débil, frente al testimonio del joven.
5) Revelación de la persona de Jesús. Juan 9:35-41. Los judíos echaron al joven del Templo; el Señor del Templo lo halló. Jesús no permite que nadie cargue sólo con su testimonio. Cuando la sociedad expulsa a alguien por su fidelidad hacia Cristo, esa persona se acerca mucho más a Jesús. El hombre ciego progresivamente fue perfeccionando su idea sobre Jesús: Un hombre (9:11); Un profeta (9:17); Hijo de Dios (9:35-38). Lo tremendo de Jesús es que, cuanto más lo conocemos se va convirtiendo en alguien más magnífico, más maravilloso. ¿Has experimentado ésto?
Hasta el próximo encuentro.