GRUPOS DE ENCUENTRO

IGLESIA EVANGELICA BAUTISTA DEL CENTRO. REG. CULTO No 672. RODRIGUEZ 542. ROSARIO

PINTURAS EN EL EVANGELIO DE JUAN

 

LECCION NUMERO DIEZ

Introducción:

 

Seguimos con nuestra Galería de Pinturas, y hoy llegamos al capítulo cuatro. Contamos con la valiosa colaboración de nuestro hermano Julio Loredo en la preparación de estos estudios. Hoy veremos y analizaremos la actitud de Jesús como ganador de almas. En el caso que nos ocupa, al igual que el anterior con Nicodemo, Jesús deja las multitudes para tomar contacto con una sola persona: la mujer samaritana. Este auditorio tan pequeño le dio a Jesús la oportunidad de mirar, hablar, amar y ganar un alma.

Desarrollo: Palestina tenía tres provincias: Galilea al norte, Samaria en el centro, y Judea en el sur. Por un problema religioso de varios siglos (con otros aspectos políticos) existía una enemistad manifiesta entre los judíos (Jesús lo era porque había nacido en Belén de Judea) y los samaritanos. Tanto era así, que en los viajes entre Judea y Galilea (y viceversa), los judíos trataban de no pasar por Samaria. Cruzaban el río Jordán en Judea, e iban del otro lado del río (hacia el este) y volvían a cruzar el Jordán en Galilea, no pasando por Samaria.

Pero en este caso (Jn 4:4) a Jesús "se le hacía necesario pasar por Samaria", específicamente por la localidad de Sicar, donde estaba el pozo de Jacob. Jesús, el Gran Ganador de Almas vio la posibilidad de ganar a una samaritana perdida, quien dio lugar a su vez a un grupo de samaritanos salvados (Juan 4:42) y a una provincia donde muchos se salvaron después de la ascensión, a través del ministerio de los discípulos (Hechos 8:4-8,12,25) juntamente con los esparcidos por la persecución.

Pregunta: ¿Hace falta muchos conocimientos para "testificar" de Cristo? ¿Qué es ser un testigo hoy? ¿Que diferencia hay entre un abogado y un testigo? Un endemoniado de Gadara, a quien Jesús liberó y sanó, recibió de El esta orden: "Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuan grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y como ha tenido misericordia de ti" (Marcos 5:19). Nada más fácil: "cuéntales", "lo que ha hecho contigo", algo que el gadareno conocía muy bien.

Comenzamos por ser testigos y a través del desarrollo en el conocimiento de textos claves, del ejemplo de Jesús como ganador de almas y nuestra propia experiencia, podemos convertirnos en verdaderos ganadores de almas.

El encuentro con la mujer fue a las 12 horas, la hora sexta (el día comenzaba a las 6 de la mañana).La mujer se acerca al pozo de agua en esa hora insólita de intenso calor. ¿Por qué la mujer fue a esa hora, si todas las mujeres iban a buscar agua a la mañana bien temprano o al caer la tarde? La samaritana era una mujer con una conducta poco recomendable, pero Jesús vio en ella la posibilidad de salvarla y cambiarla (Lucas 19:10).

Analizaremos algunos aspectos de Jesús como ganador de almas: en el v. 6 dice que "Jesús estaba cansado del camino" y se detiene para sentarse junto a pozo. Sentía cansancio, lo que nos demuestra la humanidad de Jesús. Desde el punto de vista humano era como nosotros. Tenía sed y por eso pidió agua a la samaritana (según el v. 11, en ese pozo no había canilla, y Jesús no tenía los elementos necesarios para sacar agua de un pozo profundo, como odres, soga, etc).

Otro problema que enfrentó Jesús era el hecho de hablar con una mujer. El precepto rabínico decía: "que nadie hable con una mujer en la calle, ni siquiera con su propia esposa". Los rabinos (maestros, y Jesús lo era también), despreciaban a la mujer y la consideraban incapaz de recibir cualquier tipo de enseñanza. Jesús vino para romper barreras, habló con esa mujer y le extendió su misericordia. Otro obstáculo a vencer era el hambre. En instantes vendrían los discípulos con comida (v.8). Jesús podía haberse excusado de conversar con ella: tenía que almorzar. ¿usamos excusas nosotros para evitar dar testimonio de nuestra fe?....

En resumen, Jesús tenía muchos motivos para no hablar con la mujer: 1) Estoy cansado. 2) Tengo sed. 3) Tengo que almorzar. 4) Soy Judío y ella es samaritana (enemistad ancestral). 5) No se acostumbraba a hablar a solas con una mujer. 6) Esta mujer es de mala vida.(¿qué pensarán otros al verme, por ejemplo mis discípulos?). Jesús se encontró con una disyuntiva: callar por los motivos expuestos o intentar salvarla. Jesús, escogió esto último: "voy a intentar salvarla".

Es que Jesús no ponía excusas, y esto es de gran ejemplo para nosotros, que tenemos que aprender de El, para llegar a ser verdaderos ganadores de almas, (Pr 11:30b: "el que gana almas es sabio").El ministerio de Jesús se desarrollaba entre las personas, aceptando sus planteos, sus preguntas, sabiendo que todas ellas tienen inquietudes espirituales o mucho énfasis en las cosas del aquí y del ahora. Los samaritanos descubrieron de alguna manera la universalidad del evangelio (v. 42 dice: "sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo").

Jesús está amando verdaderamente al mundo en ese momento, no en teoría, sino en acción. ¿qué excusas tenemos nosotros para no ser ganadores de almas? ¿cómo venceremos los prejuicios? ¿Estamos dispuestos a parecernos a Jesús, derribando las barreras que nos separan de nuestros semejantes? Dialogar.

 

Hasta el próximo encuentro 

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