- ¡ Oh Santa
Catalina, ! que por tu fidelidad y generosidad en el servicio de Dios, fuiste elegida para
ser instrumento de la bondad de María, para con el mundo y tus ojos gozaron de la vista
de la Celestial Señora, concedednos que fieles en el servicio de Dios, podamos gozar en
tu compañía, de la eterna visión de Jesús y María en el Cielo.