- ¡ Oh Dios ! por cuyo amor la
Bienaventurada Virgen y Mártir Santa Polonia sufrió con tanta constancia que la
arrancasen todos los dientes; suplicámoste nos concedas, que todos aquellos que imploren
su intercesión sean libres de males de dientes y cabeza, y después de las miserias de
este deestierro, les otroguéis la gracia de que arriben a los gozos eternos de la Patria
celestial.
Por Nuestro Señor Jesucristo, Hijo vuestro, que siendo Dios vive y
reina en unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos
Amén
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