Diciembre 1999

La Participación de l@s Jóvenes en Cairo+5

por Susana Cruzalta


La primera vez que nos encontramos fue en La Haya, en el mes de febrero. Todas y todos estábamos muy entusiasmados porque habíamos sido invitados a participar en el Foro Juvenil CIPD+5, convocado por el Fondo de Población de Naciones Unidas. Eramos 132 jóvenes provenientes de 11 países, cada quien con una historia distinta para contar. Nos reunimos durante dos días y compartimos los logros alcanzados en nuestros países a raíz de la CIPD, identificamos los obstáculos para el cumplimiento de dichos acuerdos y expresamos nuestras preocupaciones y necesidades. Pero lo más importante, compartimos nuestros sueños sobre como mejorar la calidad de vida de millones de jóvenes alrededor del mundo.

El Foro Juvenil representó uno de los más importantes intentos de Naciones Unidas por darle fuerza a la voz de la juventud para que fuera escuchada por los gobiernos que habían firmado el Programa de Acción de la Conferencia de El Cairo, por los organismos gubernamentales y por los no gubernamentales. Es importante recordar que actualmente tenemos la generación más grande de jóvenes: más de un billón de personas tienen entre 15 y 24 años. El acceso de esta generación a una educación sexual y a servicios de salud sexual y reproductiva tendrá un gran impacto en los desafíos actuales que enfrentamos y en el desarrollo futuro del mundo.

Para la mayoría de nosotras y nosotros, ésta representó la primera oportunidad para participar en un proceso internacional; y a pesar de que no teníamos experiencia fue impresionante cómo empezamos a intercambiar experiencias y a negociar nuestras diferencias para lograr acuerdos comunes. Claro, el tema más controversial fue el de salud sexual y reproductiva; y aunque veníamos de culturas, tradiciones y creencias diferentes identificamos la falta de una verdadera educación sexual en nuestros países como una problemática urgente a resolver. En nuestro documento final declaramos que "Una educación sexual amplia debería ser obligatoria en las escuelas a todos los niveles. Esta debería incluir aspectos tales como el placer sexual, la confianza y la libertad de expresión y orientación sexual".

Como resultado de nuestro trabajo redactamos el Informe del Foro Juvenil CIPD+5, que contiene recomendaciones a los gobiernos y a las ONG para continuar con la instrumentación del Programa de Acción, especialmente en lo que se refiere a adolescentes y jóvenes. Este reporte puede ser utilizado como una herramienta para trabajar con tomadores de decisiones en los niveles local, nacional, regional e internacional para que apoyen efectiva y activamente el desarrollo positivo de los y las jóvenes.

Nuestros cinco temas claves a impulsar son:

Derechos.- Consideramos que los derechos sexuales y reproductivos son derechos humanos, y por lo tanto, se aplican igualmente a jóvenes y adultos.

Financiamiento.- Proponemos que por lo menos el 20% de las donaciones para programas de salud sexual y reproductiva sea destinado a satisfacer las necesidades de educación sexual y reproductiva y de servicios de las y los adolescentes. Las y los jóvenes deberán participar en el diseño, la instrumentación, el monitoreo, y la evaluación de estos programas.

Servicios.- Abogamos por el acceso de las y los adolescentes a servicios de salud sexual y reproductiva que sean confidenciales y que no l@s juzguen. Se deberá dar atención especial a la igualdad en el acceso, especialmente en lo que se refiere a las y los jóvenes vulnerables que se encuentran en desventaja por diversos factores tales como pobreza, raza, religión, orientación sexual, discapacidad, etnicidad, y localización geográfica.

Información.- Abogamos por la provisión de educación sexual y reproductiva tanto formal como informal. No solamente deberá estar incluida en todos los niveles del curriculum escolar, sino que también debe haber un mayor interés en la promoción de educación sexual no formal, con énfasis en programas de educación entre pares.

Participación.- Abogamos por asegurar y promover la participación y el involucramiento de jóvenes en todos los niveles de la sociedad, particularmente en el desarrollo de políticas y programas que afectarán sus vidas.

Desafortunadamente no todas tuvimos la suerte de poder participar en las PrepCom celebradas en marzo y junio en Nueva York. Pero l@s que sí asistimos conformamos la Coalición de Jóvenes CIPD+5 y nuestra presencia tuvo un mayor impacto. Trabajamos muy de cerca con las integrantes de la Women's Health Coalition para lograr ver reflejadas nuestras preocupaciones y estrategias en el documento final.

En la PrepCom de junio escribimos una carta a los delegados de El Vaticano en la que les explicábamos nuestra confusión acerca de la posición expresada por la Santa Sede respecto a los jóvenes. Les recordamos que el documento que estaba en discusión sería aplicado y afectaría a jóvenes de todo el mundo, católicos y no católicos, y en el nombre del respeto a la diversidad y pluralidad, les pedimos que tomaran esto en cuenta al momento de la discusión del documento.

Les recordamos que la jerarquía de la iglesia católica necesita escuchar las voces, las necesidades, y los sueños de millones de jóvenes católicos y que cuando el Vaticano intenta obstaculizar la distribución de condones, la difusión de una educación sexual comprensiva, y el acceso a servicios de salud reproductiva para las y los jóvenes, no está considerando nuestro riesgo de contraer VIH/SIDA o de tener un embarazo no deseado.

Tuvimos una reunión con la delegación para entregarles la carta y tratar de establecer un diálogo, diálogo que no prosperó. Pero al menos pudimos expresar que como jóvenes católic@s, reconocemos el marco ético del Programa de Acción de la CIPD, especialmente su enfoque en la dignidad humana, la igualdad y la justicia. Esperamos que un día nuestra Iglesia se de cuenta de que católicas y católicos, especialmente las y los jóvenes, estamos de acuerdo con los principios que impulsa el Programa de Acción de El Cairo.

El Earth Negotiations Bulletin (una hoja informativa diaria que se distribuye en la ONU) escribió sobre la “Coalición de Jóvenes” Una luz en la obscuridad: A pesar de las dificultades, surgió un logro significativo. Las y los participantes observaron que la presencia de la gente joven en el proceso sirvió para recordar a los delegados la necesidad de poner énfasis en la instrumentación a futuro. Como en La Haya, las y los jóvenes fueron muy visibles y expresivos y consiguieron exitosamente enfatizar las necesidades de la gente joven en el texto. Sus insumos lúcidos y articulados ayudaron a dar claridad a temas urgentes que han surgido desde el Cairo y previeron una perspectiva positiva de lo que significaría un liderazgo responsable y competente en estos temas en el futuro.

Actualmente uno de los retos más importantes de la Coalición de Jóvenes es incorporar a más jóvenes y delinear una estrategia a seguir para nuestra participación en Beijing+5. A nivel regional, América Latina y el Caribe, Católicas por el Derecho a Decidir A.C. junto con ELIGE, Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos, estamos organizando una reunión regional que se llevará a cabo en el mes de noviembre en la ciudad de México. Los objetivos de esta reunión serán establecer las bases y mecanismos para el funcionamiento de una red regional de jóvenes y nuestra estrategia para participar en las reuniones regionales en torno a Beijing+5.

Esta primer experiencia que fue nuestra participación en el proceso de Cairo+5 nos llenó de ánimo para seguir organizándonos y participando en los procesos internacionales donde se discutan las necesidades y problemáticas de las y los jóvenes, y para seguir llevando nuestra voz y nuestros sueños a los distintos foros.

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Susana Cruzalta

Lic. en Relaciones Internacionales y Mtra. en Derecho Internacional por la Universidad de Nottingham, Inglaterra.

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