En términos de intervenciones profesionales, la Orientación Educacional propone una visión articulada entre los dominios de la educación, la salud y la sociedad, con una perspectiva preventiva específica y no asistencial ni "clínica". Sin negar estos invalorables aportes, deseamos prevenirnos sobre sus extremos reduccionistas y por ello interesa que la sistematización de estas experiencias de intervención profesional se mantenga centrada en los proyectos educativos y los procesos de aprendizaje.
I.- Para re-pensar algunas presunciones teóricas 1.- Finalidad Nos ubicamos en el contexto de realidad de la institución. En los signos de nuestros tiempos. En sus raíces. Y en su perspectiva temporal de futuro. Así contextualizamos este momento del año, cualquier momento, toda acción institucional. Es importante, y de allí la finalidad de la intervención profesional en el escenario organizacional: permitir, permitirnos momentos de diálogo, de análisis y fundamentación, de investigación, de proyección y desarrollo. 2.- A partir de la Identidad ¿Proyecto Educativo Institucional?. Cada Escuela: sutil re-conocimiento de una Historia, una Comunidad, un Desafío. ¿Pero mantener(se)(nos) en lo ya alcanzado no es (frente a lo virtual, al potencial de crecimiento e innovación) apuesta al empobrecimiento?. Frente a aquel reconocimiento (aún sostenible, aún renovable) y este interrogante, una respuesta alternativa: Desafío, Iniciativa, Proyecto; más y mejor Aprendizaje. 3.- Gestión de apoyo y autoridad En nuestra cultura organizacional escolar la referencia a "gestión" y "autoridad" remite, inmediatamente, a las "autoridades" instituidas: siempre, frente a tales términos emerge la imagen de "los directivos". Aún cuando esto sea fuertemente criticable en cuanto parece inspirarse en un espontáneo reduccionismo, es indudable que nuestras comunidades educativas así lo asumen hoy por hoy: lo mejor (no siempre disponible) cuando los Directivos son apoyo, continentes y referentes para Coordinadores de Áreas, Docentes, Alumnos y Padres y se constituyen en gestores participativos, co-operantes, críticos, de fuertes vínculos con la Comunidad Educativa, con otras Comunidades Educativas y con la Sociedad en general; entonces participan (aún indirecta, implícitamente) del apoyo a la autoridad de los "enseñantes", obrando a la luz del Proyecto Educativo Institucional y en favor del APRENDIZAJE de todos. Para nuestra ubicación en la dinámica organizacional, esta es nuestro primer aprendizaje y desafío. Para que estos logros deseados sean logros alcanzados, desde la difícil tarea de generar aprendizajes diariamente, insistimos, en nuestra cultura organizacional escolar los Directivos juegan un papel decisivo en cuanto apoyan la gestión de quienes lo construyen en aulas, patios, en sus propios espacios y tiempos. Por ello, casi con exclusión de cualquier otra posibilidad, nuestra palabra y obra (intervención profesional) requiere de tal gestión de apoyo. En instituciones de gestión privada, se agregan los dueños, propietarios, consejo directivo o representantes legales desde roles mucho más difusos y menos visibles (no decimos "menos protagónicos"), inclusive menos profesionales o menos educacionales. Consideramos nuestra propia profesionalidad cuando nos remitimos al pre-concepto de "autoridad" en tanto esté basada en la "autoridad" que concede la posibilidad de fundamentar justamente palabras y obras. Autoridad de directivos, docentes, padres, alumnos y la nuestra propia. Y cuyos puntos de partida (para la necesaria, posible y satisfactoria fundamentación) serán: Fines de la educación, Con valor y Valores Entonces sí servirán de base a propicias a dicha Finalidad general del Proyecto como eje de cabal articulación de la Identidad en la Diversidad y como apuesta al futuro y la dignidad de todos nuestros alumnos - adolescentes - jóvenes. 4.- Diálogo comprometido Su futuro, su dignidad, sus aprendizajes son los que nos dignifican profesionalmente, como enseñantes - adultos. Proyecto trascendente, trascendencia compartida para/con Todos. Este desafío, para ellos como niños - adolescentes - jóvenes en crecimiento y para nosotros como adultos, no nos exige mera complicidad sino más bien ser afectuosos e inteligentes, a su servicio con nuestro servicio. Atentos a sus necesidades de diálogo confortantes, continentes y alentadores. Se trata - ni más ni menos - del Diálogo de Adultos (no somos adolescentes, no estamos en eterna adolescencia) con Personas en vertiginoso crecimiento (aún no son adultos). Estos diálogos * con ellos habrán de servir para revalorizar - con la frecuencia y cotidianeidad necesaria, posible y satisfactoria - tanto aquellos fines, fundamentos y valores, logros esperados, horizontes de Vida ... Con el alumno, para que el alumno lo vivencie, reflexione y practique; como interiorizaciones personales y contribuciones vinculares con otros. Familia involucrada. * entre nosotros mismos también habrán de servir para revalorizar - con la frecuencia y cotidianeidad necesaria, posible y satisfactoria - tanto aquellos fines, fundamentos y valores, logros esperados, misiones propias y compartidas, perfil e incumbencias profesionales. Es imprescindible (necesario, posible y satisfactorio) que seamos protagonistas, actuar, con palabra y obra (estar, brindar, apoyar, orientar, asesorar, señalar déficit y soluciones alternativas) con los alumnos y con los docentes (en los cursos, en pequeños grupos, en forma personal). Con los docentes para comprender definitivamente que me dignifico cuando dignifico a los demás, si el alumno crece, crecemos; si el alumno logra, logramos. En sus actos nos vemos actuando. Y si hay algo (que vemos en ellos que no nos parece digno, ni crecimiento, ni logro; volvemos al diálogo, desde nuestra propia profesionalidad, con autoridad, con respaldo, a Aprender ... a Proyectar (proyectar-nos) ... a Construir. 5.- La Estrategia es la Prevención Diálogo, reflexión, acción ("palabra y Obra") que se base en la Promoción y Prevención de la Calidad de Vida y del Aprendizaje Integrado para toda la Comunidad Educativa que es nuestro fondo y fundamento, sustento y continente de nuestra labor profesional. Con procedimientos y técnicas adecuadas a los mayores y mejores vínculos y relaciones Humanas: personales, pequeños grupos, grupos áulicos, colectivas, institucionales. Con actividades áulicas, extra-áulicas o extramuros. Presenciales y/o mediatizadas. Y si es necesario con revisiones de organigramas, horas asignadas, docentes a cargo, espacios físicos, recursos materiales e informativos. Sin perder de vista los condicionantes exógenos y endógenos, las condiciones de logro y de no logro, tanto del Proyecto Educativo como de los procesos de Aprendizaje... Promoción y Prevención. Responsabilidades que nos competen como profesionales, docentes y adultos. Con ellos y sus Familias. Por ellos. 6.- Organización, bases curriculares, estrategias: en evaluación. Si de las expectativas y actitudes, Entonces, nuevos aprendizajes: nuevos contextos y nuevos textos, Si APRENDIZAJE 7.- Recordando condicionantes y tarea Tal tarea de "evaluación e intervención" es convergente con aquello que ya hemos expuesto en reiteradas ocasiones: Complejidad y profundidad interdisciplinarias, Recursos estratégicos renovables y sustentables, Sujetos y actores: personas, grupos, instituciones, comunidades, Dimensiones temporales de pasado, presente y futuro; Condiciones objetivas y subjetivas que pueden concebirse como Consecuentemente (siendo breves y enfáticos) advertimos que en estos dominios críticos y para cualquier propuesta cuyo eje sea tanto nuestros derechos como los de nuestra posteridad la evaluación e intervención en ellos implica (con todo lo dicho hasta aquí) exigencias de articulación que han de concebirse como investigación y desarrollo, investigación participante, investigación acción, desarrollo estratégico, desarrollo sustentable. 8.- Sintéticamente a) estos condicionantes son estándares que se transforman en criterios orientadores (explícitos y/o implícitos) de esos Proyectos y Procesos institucionalizados; b) es necesario presentarlos a discusión con la finalidad de revisarlos explícitamente, para entonces consensuar estrategias y diseños acordes tanto al entorno histórico como a la perspectiva de futuro deseado; c) lo expresado precedentemente sobre autoridad, gestión de apoyo, profesionalidad, transformación, alterabilidad quizá deba y pueda también ser propuesto al diálogo en diferentes niveles de resolución ; d) no siempre se trata de tareas apacibles; e) cuyos mejores logros frecuentemente se consustanciarán organizacionalmente sin que nosotros podamos observarlos como "miembros" de la institución (lógicamente podemos decir que con justa razón en tanto hayamos sido consultores externos sin contrato permanente, o en su efecto, entonces, sin justa razón pero manteniendo aquello de "frecuentemente"); f) pero que de este modo hacen a la propia profesionalidad (obviamente, mayor o menor, de todos los protagonistas y más allá de las posibilidades reales de "fundamentar justamente" de algunos/as unos/as u otros/as, pero siempre exigible a nosotros). 9.- Inclusión de la prevención Decimos que estos serían algunos condicionantes alterables y por ello, a su vez, posibles criterios orientadores para la acción en la Escuela. Estamos afirmando que son condicionantes previos que requieren discusión, consenso y aplicación coherente cotidiana para pretender, entonces sí, lograr concretar la inclusión progresiva y efectiva de estrategias de promoción y prevención en las bases curriculares, en el marco organizacional, en los proyectos, en los procesos, en las acciones; para todos. Promoción y prevención significa reflexión, vínculo y acción antes, durante y después de las emergencias. Pero claramente hace a todo lo que es evitable, y en educación, en aprendizaje, en términos de riesgos educativos como riesgos sociales, por ser justamente eso, todos son evitables. La promoción y prevención en calidad del aprendizaje para todos es una totalidad reconstruida. Es calidad de vida, que dentro de la institución educacional refiere, concretamente, sin eufemismos, a calidad de la educación, calidad del aprendizaje logrado ... en nuestras aulas, en nuestras disciplinas, en nuestra Escuela. En algunas intervenciones en organizaciones educacionales hemos trabajado con diferentes procedimientos, técnicas e instrumentos (reuniones plenarias y con padres, departamentales, grupales y personales; gestiones cotidianas en salas docentes, pasillos, secretarías y direcciones; con textos, cartillas, revistas, audio, vídeo y software). 1.- Reflexiones preliminares En Educación, los deseos se traducen en Fines Educativos, en los fines que orientan el Proyecto Educativo Institucional. Orientan la acción e inclusive son parte inexcusable de los referentes para su evaluación. Es inherente a estos fines educativos y estrategias, procedimientos y recursos, expectativas y actitudes lo que se suele denominar "calidad de la educación", "calidad del Aprendizaje". Mayores deseos, mayor calidad. ... o ... Mayor perturbación (explícita o implícita) menor deseo, menor calidad ... Nuestra Escuela, un gran potencial en muchos integrantes. No siempre en acción, no siempre exenta de (mayores o menores) perturbaciones (algunas exógenas, otras endógenas; algunas globales del contexto de realidad, otras particulares de la institución, de sus integrantes; algunas históricas, otras coyunturales). El desafío es , dilucidados los potenciales de cambio y realización y los emergentes de no logro, fijar acuerdos superadores de los últimos y facilitadores de los primeros. Acuerdos a partir del diálogo, que luego nadie tiene derecho propio a alterar por cuenta propia. El desafío es no "gastar" aquella "energía" potencial en confrontaciones por aspectos poco relevantes, eminentemente individualistas, injustificados a la luz de los fines, organización y desafíos de futuro que la Escuela, la Educación, el Aprendizaje, los Alumnos, las Familia, la Comunidad, Región, País, Humanidad imponen, demandan Hoy. O habrá que sincerarse. En nuestra Escuela el Desafío es reconocido - conscientemente - por gran parte del personal. La cuestión es avanzar en tal sentido. Enfrentando, dialogando y superando (no ocultando) factores, condiciones, acciones perturbadoras. Habría que ver si el "a lo pasado, pisado", si el "olvidar" es para superar o para negar lo que subsiste. Siempre, lo que subsiste y no se elabora ni organiza, siempre, emerge y desorganiza. Sin alguna modalidad de organización, se obstaculiza la participación. La participación obstaculizada genera acciones que progresivamente pierden validez, confiabilidad, fidedignidad. Estas pérdidas llevan, más temprano que tarde, a perturbaciones de las experiencias, vivencias y vínculos entre los co-operadores escolares. Hay que admitir que a veces - en una suerte de "últimos actos", de "juego final" - se presentan opiniones de algunos "participantes" que en rigor de verdad no han participado en el proceso de diálogo y producción de saberes que se ha seguido. Y también es cierto que en tantas oportunidades surge la habitual tolerancia de los espíritus mejor predispuestos que con buena fe y esperanza de mejor convivencia confían en el ocasional orador. La mejor formación profesional es importante, pero no solo es conocimiento, también procedimientos y actitudes, coherencia y responsabilidad, palabra y obra (no solo palabras)... Dilemas: ¿Debemos preocuparnos por el que dice e ignorar los procesos del conflicto?. ¿Sancionar al enunciante del problema o convocar a su superación?. ¿Censurar la palabra y no indagar los acontecimientos, su génesis, su cronología, su historia?. ¿Uno, dos o entre todos?. Propuestas facilistas, demagógicas, lugares comunes, Símbolos materiales de la agresión, de la violencia simbólica, y tolerancia de ellas, No parece admisible quejas y olvido. O no quejar-se-nos y olvidar-se-nos. O en su efecto quejar y no olvidar: estamos en emergencia, emergencia creciente en covariación directa con riesgo creciente en un contexto de empobrecimiento creciente. Desafío = Trabajo, en gran cantidad y con la mejor calidad: así sí. 2.- Acuerdos Plenos En nuestro registro histórico guardamos quejas, reclamos y alguna broma, pero también acciones de seguimiento y consultoría, documentos públicos (bibliografía, informes periódicos) diálogos grupales y plenarios, tremendas emergencias ... y buenos acuerdos, adecuadas bases, puntos de partida aprovechables. Vale insistir: sustentar las actitudes, expectativas y acciones 2.1. Sobre los Fines de la Educación en nuestra escuela: Se propuso debatir este tema. Se presentó un documento de trabajo como base para la discusión. Se lo leyó, fundamentó y debatió. De estas acciones se consensuaron los fines inherentes a la propia Escuela. Se los presentó redactados, se distribuyeron copias y se guarda registro en la Dirección de la Escuela. 2.2. Sobre criterios organizacionales, de conducción y convivencia: Con igual criterio participativo, se encara la cuestión de pautas de convivencia, de conducción, de organización institucional. 2.3. Se imprimen "Conclusiones para compartir" que fija como acuerdos logrados: En primer lugar vale resaltar que la búsqueda de la identidad institucional desde ya se encuentra encarada, donde justamente los acuerdos sobre fines y otras conclusiones son parte de dicha Identidad. Identidad Deseada, a la espera de ser CONCRETADA POR LOS MIEMBROS DE LA INSTITUCIÓN (el orden que sigue es el seguido en las deliberaciones): Respeto a las vías jerárquicas. Persuadir en la propuesta a los demás compañeros. Enunciar los acuerdos. No chicanear sino exponer, acordar, confrontar. Búsqueda de la NUEVA IDENTIDAD INSTITUCIONAL (instituyente; antes que y a partir de la necesidad sentida de modificar lo instituido). 2.4. "Historias" En el registro histórico de reuniones precedentes, se establecieron acuerdos que vale puntualizar, aún a riesgo que se considere que los mismos ya se encuentran implicados y resumidos en los cinco ítems antes detallados ("Conclusiones para Compartir"):
* Hay que formarse, profundizar aspectos conceptuales, continuar la tarea de formación. 3.- Algunos Aspectos a Resaltar Gran potencial a la espera de su puesta en acción definitiva dentro del equipo docente. Nivel real de iniciativa institucional para superar conflictos residentes. Conducción favorable a la participación abierta, constructiva. Momentos (personales, en pequeños grupos, plenarios) de producción que pone en evidencia los 3 aspectos antes mencionados. En definitiva, potencial de trabajo y de innovación evidente en muchos integrantes de la institución. Con criterio de conducción abierto a la participación y discusión (inclusive del propio rol) que no siempre es visible en nuestras instituciones educacionales (y esto, en los hechos de este Proyecto, más allá de que así sea reconocido por algunos de sus integrantes). Potencialidades, participación, desafíos, acuerdos ... sustentos para un Proyecto, que ahora, en estos días, el mismo Ministerio reclama con premura. Más allá de ello, esta tarea deberá ser continuada. III.- Re-escribir, re-pensar!. Llegamos hasta aquí y de algún modo quisiera se advierta que desde estas intervenciones bien se pueden repensar las primeras presunciones teóricas. Más aún, cada uno podrá re-pensar si tales presunciones fueron previas a esta supuesta práctica, o viceversa. Y podrá (deberá) re-escribirla desde sus propias intervenciones en las organizaciones en las que le toque desempeñarse profesionalmente. Y desde ya, como mensaje a los docentes, en la serenidad del recuerdo histórico, por todos los recuerdos: por los que no y los que SÍ brindaron sabiduría, trabajo, honestidad ... A los que SÍ logran aunar todo ello, sincero agradecimiento y profundo respeto profesional, por la oportunidad de aprendizaje brindada todos los días, a todos. Así, nuestra propia profesionalidad va por más y mejor, con Afecto. (Este material, ajustado a requisitos, es el punto de partida para una ponencia, un taller y un poster presentados en el 1er. Congreso de Fonoaudiología; en Rosario, Agosto de 1998)
Rosario, mayo de 1998.
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